30/10/25

Probando AGC y OGV

Amancio Prada:


Chicho Sánchez Ferlosio:


Juan Pedro Ríos:


Óscar Gómez Villarino:


Solo de lo negado canta el hombre,
solo de lo perdido,
solo de la añoranza,
siempre de lo mismo.

Cuando cerró para siempre el huerto
la cancela de espinos, entonces inventó la queja de la lira, la flauta del suspiro. Y desde entonces solo canta en su torre el cautivo, a su rueca la esclava, el desterrado en el navío. De la jaula aletea y sangra el pájaro desconocido; salir quiere y no puede, su jaula es él mismo. Y por eso el minero canta, por un sol de oro limpio. Canta el pobre, la pena canta, no canta el rico. Entre las piernas de la amiga, vida busca el amigo, y se encuentra con un tesoro, de verdes ojos fríos. Y así es como canta el hombre, por su niño antiguo, y la boca, sin pan y sin besos y el cielo vacío. Siempre de la añoranza, de lo negado, de lo perdido. Siempre de lo de otro, nunca de lo mío.

10/10/25

Pruebas. La serrana de La Vera





En Garganta de la Olla,
legua y media de Plasencia
se pasea una serrana,
blanca, rubia y halagüeña.

Con la honda en la cintura
y terciada su escopeta.
Cuando tiene sed de agua,
se sube por la ribera;

cuando tiene sed de hombres
se baja por la vereda
pasan hombres, pasan hombres,
no pasa el que ella desea.

Ha pasado un soldadito,
licenciado va a su tierra,
le ha agarrado de la mano,
para su cueva le lleva.

Le ha mandado hacer la lumbre
con huesos y calaveras
y el soldado la pregunta:
¿De qué es esta leña seca?

- Es de un hombre como tú
que he matado en esta cueva
y lo mismo haré contigo
cuando la rabia me venga.

De conejos y perdices
ha puesto una rica cena,
los conejos para él,
las perdices para ella.

Acabados de cenar
le mandó atrancar la puerta
y el soldado que no es torpe,
la dejó sólo entreabierta.

En cuanto la vio dormida,
se echó fuera de la cueva,
legua y media lleva andada
sin volverse la cabeza.

Una vez que la volvió,
- ojalá no la volviera -
vio venir a la serrana,
bramando como una fiera.

Una honda que traía,
la cargó de una gran piedra;
con el aire que la arroja
le derriba la montera.

En la encina que pegó,
partida cayó por tierra:
- Vuelve, vuelve, soldadito,
vuélvete por tu montera.

- Mis padres que con muy ricos
me comprarán otra nueva
y si no me la compraran,
me pasaría sin ella.



9/10/25

Pruebas. Thamar y Amnón

Carlos Escobedo:

Versos elegidos por Carlos Escobedo en el contexto del poema completo


Camarón de la Isla. Poesía de España, poesía en español:

Versos elegidos por Camarón de la Isla en el contexto del poemacompleto


Para Alfonso García-Valdecasas
La luna gira en el cielo
sobre las tierras sin agua
mientras el verano siembra
rumores de tigre y llama.
Por encima de los techos
nervios de metal sonaban.
Aire rizado venía
con los balidos de lana.
La sierra se ofrece llena
de heridas cicatrizadas,
o estremecida de agudos
cauterios de luces blancas.

***

Thamar estaba soñando
pájaros en su garganta
al son de panderos fríos
y cítaras enlunadas.
Su desnudo en el alero,
agudo norte de palma,
pide copos a su vientre
y granizo a sus espaldas.
Thamar estaba cantando
desnuda por la terraza.
Alrededor de sus pies,
cinco palomas heladas.
Amnón, delgado y concreto,
en la torre la miraba,
llenas las ingles de espuma
y oscilaciones la barba.
Su desnudo iluminado
se tendía en la terraza,
con un rumor entre dientes
de flecha recién clavada.
Amnón estaba mirando
la luna redonda y baja,
y vio en la luna los pechos
durísimos de su hermana.

***

Amnón a las tres y media
se tendió sobre la cama.
Toda la alcoba sufría
con sus ojos llenos de alas.
La luz, maciza, sepulta
pueblos en la arena parda,
o descubre transitorio
coral de rosas y dalias.
Linfa de pozo oprimida
brota silencio en las jarras.
En el musgo de los troncos
la cobra tendida canta.
Amnón gime por la tela
fresquísima de la cama.
Yedra del escalofrío
cubre su carne quemada.
Thamar entró silenciosa
en la alcoba silenciada,
color de vena y Danubio,
turbia de huellas lejanas.
Thamar, bórrame los ojos
con tu fija madrugada.
Mis hilos de sangre tejen
volantes sobre tu falda.
Déjame tranquila, hermano.
Son tus besos en mi espalda
avispas y vientecillos
en doble enjambre de flautas.
Thamar, en tus pechos altos
hay dos peces que me llaman,
y en las yemas de tus dedos
rumor de rosa encerrada.

***

Los cien caballos del rey
en el patio relinchaban.
Sol en cubos resistía
la delgadez de la parra.
Ya la coge del cabello,
ya la camisa le rasga.
Corales tibios dibujan
arroyos en rubio mapa.

***

¡Oh, qué gritos se sentían
por encima de las casas!
Qué espesura de puñales
y túnicas desgarradas.
Por las escaleras tristes
esclavos suben y bajan.
Émbolos y muslos juegan
bajo las nubes paradas.
Alrededor de Thamar
gritan vírgenes gitanas
y otras recogen las gotas
de su flor martirizada.
Paños blancs enrojecen
en las alcobas cerradas.
Rumores de tibia aurora
pámpanos y peces cambian.

***

Violador enfurecido,
Amnón huye con su jaca.
Negros le dirigen flechas
en los muros y atalayas.
Y cuando los cuatro cascos
eran cuatro resonancias,
David con unas tijeras
cortó las cuerdas del arpa.




Explicación de la historia

Explicación del poema

30/5/24

Pruebas. Miguel



No sabía que Miguel
muriera de España y cárcel.
No se podía saber.

Era yo un niño en el parque.

Bajó del penal al aire
un rebaño de palabras.
Estaban llenas de sangre.

Era yo un niño en la playa.

A aquellos montes de Málaga
tiraron todos sus versos
y sus penas y sus cabras.

Aquí se mató un almendro.

A tierra que mata almendros
yo no la puedo creer
aunque jure por sus muertos.

Manuel Alcántara




29/5/24

Pruebas. Es la tierra de Soria



Es la tierra de Soria árida y fría.
Por las colinas y las sierras calvas,
verdes pradillos, cerros cenicientos,
la primavera pasa
dejando entre las hierbas olorosas
sus diminutas margaritas blancas.

La tierra no revive, el campo sueña.
Al empezar abril está nevada
la espalda del Moncayo;
el caminante lleva en su bufanda
envueltos cuello y boca, y los pastores
pasan cubiertos con sus luengas capas.

Antonio Machado




24/5/24

Pruebas. Toda mi ilusión la he puesto



Toda mi ilusión la he puesto
en la espera de un mañana.
¿Cómo vendrás? ¿Adornado
de blanca flor de retama
o de flor de pensamiento
que de luto se engalana?
¿Vendrás con rojas miradas
o con pálidas miradas?
¿Tendrás voz, tendrás sonrisa,
o no me guardarás nada?
¡Mañana, horizonte en niebla,
fiel timón de mi fragata:
hace tiempo que me llegas
con las velas desplegadas!

Josefina de la Torre

Paco Damas y Roko




22/5/24

Pruebas. Las palabras

No me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si usted habla de progreso
nada más que por hablar
mire que todos sabemos
que adelante no es atrás

si está contra la violencia
pero nos apunta bien
si la violencia va y vuelve
no se me queje después

si usted pide garantías
sólo para su corral
mire que el pueblo conoce
lo que hay que garantizar

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si habla de paz pero tiene
costumbre de torturar
mire que hay para ese vicio
una cura radical

si escribe reforma agraria
pero sólo en el papel
mire que si el pueblo avanza
la tierra viene con él

si está entregando el país
y habla de soberanía
quién va a dudar que usted es
soberana porquería

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

no me ensucie las palabras
no les quite su sabor
y límpiese bien la boca
si dice revolución.

Mario Benedetti

Emiliano Domínguez (Zapata)

Jesús Amaya

Tinta Roja